Archivo de la categoría: Reflexiones literarias

Notas: preguntas de los lectores

Una de las cosas que me encanta es conversar con los lectores de mis obras, porque la retroalimentación es genial, sirve mucho para pensar en nuevas ideas o fijarme en detalles para no dejar dudas en mis historias.

Pero, por otro lado, también me preguntan sobre mi “ser escritora”, como pasó un día en que pedí que me ayudaran a armar un listado de preguntas para una “autoentrevista” que tuve que hacer para la LDP Magazine (LDP 52), las que iré reproduciendo, pero que, además, completaré con algunos nuevos comentarios. Espero les guste y si tienen más preguntas, solo déjenlas en mi fanpage o envíenlas a info@yamila-huerta.cl

¿Cuándo notaste que escribir era lo tuyo?

Mm… eso fue cuando aprendí a escribir a los seis años. Yo tenía muchas ganas de poder contar las historias que se me ocurrían, claro que eran bien simplonas, de niña. Aún tengo entre mis cosas textos que escribí a los nueve en un diario de vida… unos cuentos, poemas y una protonovela (ah, qué sci-fi suena eso). Más tarde, a los catorce, aproximadamente, escribí el primer borrador de una novela de ciencia ficción que se llama “Láser y la búsqueda de las cuatro joyas” (demasiado común el título, pero ya lo cambiaré por algo más atractivo), allí están guardadas en una carpeta las hojas de matemáticas escritas a mano. De ahí, escribí mucho, pero por estudiar y trabajar, lo fui dejando de lado… pero ahora estoy decidida a recuperar todo ese tiempo perdido y publicar todo lo que tengo en espera.

*Si vieran las carpetas que tengo, notarían que tengo trabajo, mucho trabajo como escritora por completar. Hay de todo un poco, no solo me enfoco en una temática, como lo es la fantasía medieval, también me interesan los vampiros (como dejo ver en el post Reflexiones de medianoche: vampiros), los hombres-lobo, la ciencia ficción, la space opera, el terror como tal (hay mucho material en las historias de tradición oral en nuestro país que podrían servir de base), incluso la novela histórica (tengo pensado al menos una novela con un personaje de la Independencia chilena). También tengo muchos poemas y cuentos, los cuales estoy recopilando en antologías.

¿Cuál es tu inspiración para escribir?

Mi propia experiencia, y eso involucra mi vida personal, la gente que conozco, así como películas, series, libros, animaciones, música, fotos, mis propias investigaciones sobre cosas extrañas o las conspiraciones típicas que puedes seguir en internet. Todo en algún minuto inspira… puede ser un personaje, una situación, quizás hacer un homenaje a algo que me encantó en su momento, no sé, lo que se me ocurra y salga del corazón. Evito forzar las cosas, me guío mucho por el instinto y así salen las cosas… a veces siento que los personajes se “apoderan” de mí y ellos solitos escriben. Vivo las emociones, por ejemplo, si un personaje llora, yo lloro mientras escribo. Esa transformación me permite dejar fluir la inspiración aún más y así aparece una narración honesta, sin dobles intenciones.

*Creo que la inspiración más fuerte fue una desilusión amorosa, por su causa vieron la luz Jordan, el Trovador… Gabriel, el Caballero del Amanecer… y Camila, la Guardiana de la Llave… los protagonistas del universo que estoy formando con “La Saga de Amercaz”, aunque para muchos puede ser más reconocido como el universo de Karmaf (por la locación central). Fue un motor, una energía tan potente, que le historia base surgió sola… luego, con el pasar de los años, la fui pintando con detalles de fantasía, desarrollé más el tema de lo medieval y elementos propios de nuestra cultura chilena folclórica (mitos, seres de la imaginería colectiva, etc.) y así fue creciendo. Ahora estoy en plena escritura de la segunda parte de la saga, llamada “Karmaf”, donde por fin podré presentar una historia mucho más movida, por decirla de alguna manera, con personajes, acción y situaciones que yo creo serán una sorpresa para los lectores que han leído “Diario de un Trovador” y “El Mendigo de Karmaf”.

Continuará…

Reflexiones de medianoche: vampiros

¡Hola a todos!

De vez en cuando escribo algunas cosas en mi muro, reflexiones de todo tipo… pero creo que sería bueno empezar a escribirlas aquí también.

Reflexiones de escritora… Acabo de ver “Entrevista con el Vampiro” y “La Reina de los Condenados”. Tengo ganas de leer la saga completa que propone Anne Rice, porque me encanta el personaje de Lestat, pero… tomando “La Reina…” y recordando otras visiones cinéfilas acerca de los vampiros (las de Universal, la Hammer, Coppola, Inframundo, Blade, Van Helsing y así, al último, bien al último, casi invisible Crepúsculo) hay algo que me hace mucho ruido y no termina de convencerme… la estética rockera… creo que ya es demasiado el cliché de “vampiro-vestido-de-negro-en-un-ambiente-metal-rockero y bla blá… me quedo con la propuesta de Coppola (aunque hay algunas cosas que no me cuadran, son detalles en la película, pero es para hilar muy fino). Lo otro que me fascina y a veces me cansa, es la visión tan “yaoi” (sorry que ocupe el término), aún estoy tratando de entenderlo, me cuesta, pero es mi desafío como escritora, debe ser por mi preferencia hétero total y absoluta, por la que tiendo a ver más parejas femenina-masculino que del mismo sexo. En fin… desde hace años que busco un nuevo camino que me permite escribir una historia con el tema del vampirismo, tengo una novela, pero creo que el 50% de ella aún es muy “convencional” y quiero cambiar eso. No sé, a veces es difícil dar más de una vuelta de tuerca, pero quiero innovar y aunque me entretienen mucho las propuestas ya vistas, no me inspiran.

NOTAS:
-Leí “Drácula” y me encantó, aunque tengo varios comentarios del tratamiento narrativo.
-Leí también la secuela de “Drácula”… buenas ideas, pésimo final, muy Deux ex machina… uf.
-Intenté leer “Carmilla”, pero no me entusiasmó para nada. Pero como es parte de mi investigación vampírica, obligada a tratar de nuevo.
-Alguna vez jugué “Vampiros”, el juego de rol, interesante la propuesta de las familias vampíricas.
-Creo que cuando chica vi “Nosferatu”, tendré que verla de nuevo.