Preguntas de los lectores 4

Más consultas de mis lectores… esas preguntas que enviaron para la “autoentrevista” que realicé para LDP Magazine (LDP 52), las completo con algunos nuevos comentarios. Si tienen más preguntas, solo déjenlas en mi fanpage o envíenlas a info@yamila-huerta.cl

Hablando de “El Mendigo de Karmaf”

¿Cómo es tu proceso creativo y de dónde surgió la inspiración para el mundo de Karmaf?

En general, cuando me enfrento a una nueva historia, leo, veo series, documentales o películas, además de escuchar bandas sonoras interesantes o de películas que me gusten mucho. Observo con atención imágenes, pongo mucho oído a sonidos, miro a mi alrededor y me detengo en detalles que pueden parecer insignificantes, por ejemplo, una mariposa volando. Cualquier cosa me puede inspirar y estoy atenta a las ideas que me vienen. Cuando tengo a mano alguna libreta o papel, escribo ideas que se me ocurren, trazo esquemas, invento genealogías, lo que se me ocurra, no solo de una historia, sino de varias, se me cruzan ideas nuevas que debo guardar y que luego ocuparé cuando sean necesarias.

En cuanto a la inspiración para el mundo de Karmaf… es simple. Como dije, fue una desilusión amorosa. La pena me movió a escribir, eso fue una terapia, me ayudó mucho. Esto me pasó en el penúltimo año de estudio de periodismo, yo tenía 21 años. En el siguiente semestre, tuve un ramo de investigación literaria, pero la profe dio opción de o hacer esa investigación en torno a un escritor chileno o escribir una novela… yo opté, sin pensarlo, por la segunda, total, ya tenía el germen. En algún momento, recordé la película “Highlander” (El Inmortal), la que protagonizó Christopher Lambert, y la idea de la vida eterna me encantó, aparte que la canción “Who Wants To Live Forever” del grupo Queen fue precisa, porque me dio la idea del amor inmortal y así surgieron los Guardianes.

Me falta explicar lo del mundo medieval… como quería que mi historia fuera entretenida y atractiva para quien la leyera y en esa época, estoy hablando de finales de los ’90, yo jugaba rol y mi juego favorito era Dungeons and Dragons, fantasía medieval por donde se le mire… y me dije “¿y por qué no hacer un Chile medieval?” y, ¡paf! Nació Karmaf.

Puede parecer de perogrullo, pero cuando uno escribe, tiene que necesariamente permitirse ser permeable a lo que pasa a su alrededor. A veces, el más insignificante de los detalles puede inspirar una historia, un personaje, un sentimiento para un momento significativo por el que pasa un personaje… son tantas las posibilidades, que quizás en algún momento abrumen a quien opta por escribir, pero es también la forma en que le da a su cerebro, a su creatividad, el material necesario para que las palabras surjan.

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