Un pequeño avance…

¡Hola a todos!

Estoy trabajando en la novela “El Mendigo de Karmaf” y se me ocurrió dejarles un fragmento que escribí hoy. ¡Que lo disfruten!

“No pasó mucho tiempo, cuando escuchó sonido de cascada, luego el aroma de un bosque, seguido de una neblina que se disipaba y daba paso a un bello paisaje, en el que destacaba un río. Camila miró a la silueta, ella solo le indicó el río. La joven siguió la corriente, de la que parecía surgir música, eso la hizo sonreír y el dolor que sintiera antes, comenzó a desvanecerse. De pronto, la voz del agua se transformó en una voz humana… una voz conocida que tarareaba una melodía melancólica, pero llena de sentimiento. “Trovador…”, murmuró.

Y ahí estaba él, sentado en una roca, con su guitarra y mirando al cielo, con los ojos tristes. Su canto caló hondo tan en el alma de Camila, quien comenzó a recordar… cuando todo era oscuridad, la luz surgió y de ella, todas las criaturas que poblaron los distintos mundos del universo… ella, la escogida, la Guardiana de la Llave, que escogió a su propio Guardián… el Trovador…”

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